Santa Escolástica junto a mi cabecera
Santa Escolástica (c. 480 – c. 543 d.C) Festividad: 10 de febrero
Es la hermana de San Benito y fue una figura decisiva en la consolidación del monacato femenino occidental.
Dormir bajo su mirada no es decoración. Es posición. Siento que me marca el camino.
Esta figura —madera tallada, policromada y dorada al pan de oro— pertenece a la tradición de imaginería popular latinoamericana del siglo XX. No es barroco colonial original. Es una relectura neocolonial o andina donde el oro no es ostentación sino símbolo.
Sus características formales denotan los rasgos que la caracterizaron: vida contemplativa; autoridad espiritual femenina; amor fraterno; primacía del espíritu sobre la norma; silencio como forma de poder.
Todo lo que se percibe a través de contemplación de la misma.
*Talla maciza, vertical, de proporciones compactas.
*Pliegues esquemáticos y ritmo frontal.
*Rostro hierático, mirada directa, sin dramatismo teatral.
*Pies descalzos visibles: signo de humildad.
*Bastón con ave posada (alma ascendiendo).
*Libro cerrado, síntesis de regla y contemplación.
*Dorado con estofado vegetal: espirales incisos sobre fondo oscuro, probablemente aplicado sobre arcilla tradicional usada para que el dorado a la hoja se fije.
*Contraste entre negro profundo del hábito y oro vibrante del manto posterior.
*Decoración del manto —simétrica, con diseño casi heráldico— refuerza la autoridad espiritual de esta santa.
En la base aparece la firma Villicaña pero no recuerdo el taller y no he podido ubicarlo. Creo que la traje de Perú.
No se trata de una pieza anónima de producción seriada. La firma implica que se trata de un taller familiar activo en el siglo XX.
La pieza no busca refinamiento académico europeo. Su fuerza está en la síntesis devocional.
Colocarla junto a mi cabecera no es un gesto romántico.
Es una decisión.
La talla de Villicaña —con su oro sobrio y su frontalidad firme— me recuerda cada noche que la disciplina no es rigidez, que la fe no necesita espectáculo y que el silencio también ejerce autoridad.
En tiempos de estridencia, esta monja del siglo VI tallada en el siglo XX sigue siendo incómodamente actual.




