Porto Alegre, Brasil.
Rostros de Porto Alegre
Una ciudad también se conoce a través de su gente.
Durante estos días en Porto Alegre fui encontrando rostros que llamaron mi atención y a los que pedí permiso para fotografiar. La respuesta fue casi siempre la misma con una sonrisa, un gesto amable y una espontánea disposición frente a mi cámara.
No busqué modelos ni poses perfectas. Busqué personas. Gente de POA que, por unos segundos, aceptó detener su marcha y compartir conmigo algo tan sencillo como su imagen.
Cada retrato conserva un pequeño encuentro donde una mirada, una sonrisa, cierta complicidad entre dos desconocidos que probablemente no vuelvan a cruzarse.
Estas fotografías son también parte de mi recorrido por la ciudad. Porque uno puede fotografiar edificios, calles, monumentos y paisajes, pero son sus habitantes quienes terminan poniéndole rostro a un lugar.
Gracias a todos ellos por la amabilidad, la sonrisa y, sobre todo, por dejarse mirar.






