Penachos en plumería

Dos penachos, dos territorios, una misma raíz

Dentro de mis piezas conformadas por plumería hoy haré referencia a estos dos penachos, uno proveniente de la
Amazonía brasileña (Manaos) y el otro del Paraguay indígena

Estos dos penachos, adquiridos en contextos distintos de Sudamérica, dialogan desde una misma matriz ancestral: el arte plumario indígena.

No son objetos decorativos; son dispositivos simbólicos, extensiones del cuerpo, del territorio y del pensamiento espiritual de los pueblos que los crearon.

Penacho amazónico – Manaos

Lo traje de la Amazonía brasileña y remite a la tradición de los pueblos amazónicos de la cuenca del río Amazonas por donde navegué.

Está construido bajo una estructura semicircular elevada, con marcada verticalidad.
Sus plumas largas están cuidadosamente ordenadas.
Predominan los azules profundos, con variaciones tonales.
El ensamblaje manual está hecho con fibras vegetales visibles.

Significado de los colores

*El azul remite al cielo, al agua, al mundo espiritual bajo una clara visión chamánica.
*Los tonos oscuros nos hablan de profundidad, misterio y del tránsito entre mundos.

Función simbólica

Este penacho está ligado al liderazgo ritual, autoridad espiritual y conexión con lo invisible.
Su misión no es adornar, sino que apela a transformar a quien lo porta.
La pluma no representa al ave, es el ave misma; porta su energía, su mirada, su potencia todo lo que transmite a quien lo lleva.

Penacho paraguayo – Área guaraní / Chaco

Origen: Paraguay indígena
Remite a la tradición de los pueblos guaraníes y chaqueños

Su estructura es más baja y ancha con una marcada horizontalidad.
Su composición policroma es rítmica y expansiva.
Posee un claro dominio del verde, atravesado por rojos, amarillos y azules.
Sus cordones funcionales dan cuenta de un objeto pensado para el uso ritual y comunitario.

Significado de los colores

*El verde hace referencia a la selva viva, regeneración y continuidad del territorio.
*El rojo remite a sangre, linaje y energía vital.
*El amarillo invoca al sol, la fertilidad así como la celebración.
*El azul es el vínculo con lo espiritual, pero anclado a lo colectivo.

Función simbólica

Aquí el penacho no jerarquiza al individuo sino que busca integrarlo al grupo. Se asocia a rituales comunitarios, danzas y celebraciones donde lo importante no es quién lidera, sino la armonía del conjunto.

Diálogo entre ambos que he logrado

Amazonía: vertical, introspectiva, chamánica.
Paraguay: horizontal, expansiva, comunitaria.

Uno afirma el poder espiritual individual, el otro la trama colectiva pero ambos entienden la pluma como materia viva cargada de sentido.

Enmarcados, estos penachos cambian de contexto pero no de fuerza. Se desplazan del ritual al espacio expositivo contemporáneo sin perder su condición de objetos liminales: entre arte, memoria, territorio y espiritualidad. No piden ser mirados con distancia; exigen respeto.

Esto no es artesanía exótica.
Es cosmovisión hecha forma y color la cual siento que soy invitado cuando me hacen suyo.
Y allí colgados y expuestos entre otras obras siguen diciendo más que mucha obra contemporánea bien vestida.


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