Nossa Senhora Aparecida

Una joyita entre mis manos

Virgen popular latinoamericana (Brasil, fines del siglo XX)
Ha sido confeccionada con cerámica modelada y calada con rosario incorporado

Esta Virgen se inscribe en la tradición de la imaginería devocional brasileña, heredera del barroco popular pero reinterpretada desde un lenguaje contemporáneo, doméstico y afectivo.

Su silueta evoca a Nossa Senhora Aparecida, aunque se trata de una versión libre, no canónica, pensada para el ámbito del hogar más que para el altar institucional.

El rasgo más distintivo es el manto calado, trabajado como un encaje en cerámica: una labor paciente que perfora la materia y aligera la figura, generando un juego de luz y sombra que refuerza su presencia escultórica.

La policromía en tonos tierra, rosados y ocres subraya su carácter telúrico y artesanal, lejos del acabado industrial o devocional seriado.

La base incorpora querubines modelados y una cruz calada, elementos clásicos del repertorio cristiano resueltos con economía formal.

Por su lado el rosario, integrado a la escultura, no funciona como adorno añadido sino como extensión simbólica del cuerpo: fe, objeto y gesto reunidos en una sola forma.

La elección de esta Virgen no responde a criterios de antigüedad, rareza o valor histórico, sino a su honestidad material y simbólica.
Al verla me caí arrodillado frente a su ternura y no dudé que había sido tallada para mi.
La elegí por la calidad de su modelado, por la inteligencia de su síntesis formal y por esa manera tan propia del arte popular latinoamericano de conjugar devoción, oficio y belleza imperfecta.

Es una pieza que no busca monumentalidad ni solemnidad impostada, sino cercanía.

No reclama veneración: propone compañía y lo logra.


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