Gonzalo Delgado

Montevideo, Uruguay.

Gonzalo Delgado: cine, erotismo y movimiento en estado puro.

Hace unos días Gonzalo Delgado me recibió en su casa luego de mucho tiempo de coordinar para vernos.

Un umbral hacia un universo privado

Al poner un pie en el umbral de su apartamento en la Ciudad Vieja intuí que me estaba adentrando en su sub mundo tan creativo como privado.

Su living auspicia de estudio y allí y a modo de film tiene colgado un enorme rollo de papel iluminado por un gran foco de pie, el que va desdoblando en el mismo momento en que yo me metía en dicha película.

Usar el término “film” no es un capricho aleatorio pues Delgado es un reconocido director de cine, guionista, director de arte y actor.

Del cine a las artes visuales

Gonzalo ha actuado en varios largometrajes habiendo logrado gran notoriedad cuando llevó a cabo su papel protagónico en Belmonte (2018) dirigida por Federico Veiroj, donde tuvo la oportunidad de representar a un pintor que lo acercó bastante a su vida privada como artista. 

Nació en Montevideo en 1975 y su nombre está vinculado al cine uruguayo contemporáneo como guionista en películas como Whisky (2004), La vida útil (2010) y El Apóstata (2015).

Se desempeñó como director artístico en 25 watts (2001) co dirigida por Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella, Acné (2008) dirigida por Federico Veiroj, Miss Tacuarembó (2010) bajo la dirección de Martín Sastre y Clever (2015), co dirigida por Federico Borgia y Guillermo Madero.

Asimismo co dirigió La toninas van al este (2016) junto con Verónica Perrota.

Un creador entre dos orillas

Delgado se desempeña en ambos márgenes del Río de la Plata donde divide su tiempo entre Montevideo y Buenos Aires.

Todo ese afán cinematográfico indudablemente está presente en sus dibujos y pinturas donde Delgado en su papel de artista transdiciplinar crea sus imágenes bajo un constante movimiento que logra a partir de la reiteración vibracionista reiterando los márgenes de las figuras varias veces.

Erotismo y mitología masculina

Sus pinturas generan la ilusión de movimiento lo que provoca un diálogo entre el dibujo y el espectador quien al confrontarse a las mismas entra en literalmente en una película.

La obras, algunas hechas con carbonillas, otras con acuarelas, algunas hechas a partir de trazos con lápices,  también con acrílicos, entre otros recursos que Delgado utiliza, en su mayoría están compuestas por una gran carga erótica.

Principalmente Delgado representa hombres desnudos, en algunos casos son hombres faunos, en otras se trata de centauros, donde los falos erectos con gran protagonismo, componen y reflejan el estado de éxtasis en el cual se encuentran los personajes.

Pero no solo la carga sexual se percibe a través de motivos explícitos. También en los retratos de caras, algunos casos autorretratos, Delgado logra transmitir provocación erótica, donde denota ser un gran retratista con maestría para captar estados de ánimo ademas de los gestos de sus modelos.

Melancolía y repliegue

Mención aparte se merecen sus imágenes de hombres desnudos abrazados en sí mismos en forma fetal, envueltos en estados de melancolía, donde el artista logra comunicar un momento íntimo que nos conduce al inicio de la vida, así como a la necesidad de protegerse de todo lo que le rodea.

Gonzalo crea en el límite entre la caricia y el golpe de luz. Dibuja y pinta escenas que respiran cine y visitar su taller es una invitación a conocer su mundo sin cortes ni censura.

Sus obras con ciertos rasgos similares a las pinturas del irlandés Francis Bacon (Dublin, 1909-1992), son muy elocuentes, a la vez que hablan de su vida privada. 

La enorme cantidad de pinturas que tiene y la velocidad con la que las produce parecen tener un ritmo marcado por rápidas instancias sexuales.

Gonzalo habla en forma veloz de la misma manera con la que pinta. Todo en él y en su taller parece retumbar en un constante movimiento.

“Tuyo siempre” y el salto a Buenos Aires

En mayo pasado expuso en Aura Gallery en Buenos Aires, en su local en Recoleta, integrando desde ese momento el staff de la galería.

Se trató de su primera muestra individual en Argentina.

Bajo el título “Tuyo siempre” y bajo al curaduría de Samuel Dansey (Colonia Benítez, Chaco, 1973), Delgado desplegó una serie de dibujos logrando un gran éxito entre los participantes habiendo conseguido colocar algunas de sus obras dentro de colecciones de prestigio.

Trayectoria y proyección

En Montevideo forma parte del staff de artistas de Diana Saravia Gallery donde en agosto de 2020 llevó a cabo una exposición conjunta junto con Juan Manuel Barrios bajo la curaduría de Jacqueline Lacasa.

Delgado ha participado en varias muestras en Uruguay, Argentina, México y España.

Cabe esperar ver pronto en nuestras salas una nueva muestra suya. 


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