Montevideo, Uruguay.
Montevideo entra en la cúpula 360°
En la mañana de hoy se presentó en el Planetario de Montevideo el Fulldome Festival, que se realizará del 10 al 12 de abril de 2026.
No es un evento más sino que es el primer festival uruguayo dedicado exclusivamente al arte audiovisual inmersivo en formato cúpula.
Y eso cambia el escenario artístico por completo.
No es “arte inmersivo” (al menos no el que estás pensando)
El fulldome no tiene nada que ver con esas muestras donde se proyectan pinturas famosas en paredes gigantes para que el espectador “camine dentro” de ellas. Eso, seamos claros, es espectáculo decorativo.
El fulldome es otra cosa
Es obra concebida desde el origen para una cúpula, donde el espectador queda literalmente dentro del dispositivo visual y sonoro.
Proyección en 360° sobre superficie semiesférica.
Uso de lentes fisheye o sistemas multiproyector.
Sonido envolvente (generalmente 5.1)
Contenidos diseñados específicamente para ese entorno.
Acá no se adapta una obra, por el contrario se crea para ser literalmente habitada.
Un festival que no debería existir (y sin embargo existe)
La iniciativa surgió —como suelen surgir las cosas interesantes— en una charla informal, mesa de bar de por medio, entre Leticia Almeida (alias artístico Tanky), Mathias Chumino y Lea Brugnoli, luego consolidada con Sara Luna Ruiz.
Horas después, el proyecto ya tenía cuerpo.
Y eventualmente 2 millones de dólares de presupuesto que aparecieron.
En un país donde el “no hay recursos” suele ser excusa estructural, este dato no es menor.
Datos duros (que importan)
32 obras seleccionadas
14 países
184 artistas en convocatoria
Foco en Latinoamérica y Uruguay
Categorías que van de innovación a sonido
En el jurado internacional aparece Brian Mackern, figura clave en arte digital y experimental.
Lo que se vio (y promete)
Durante la presentación se proyectaron cinco piezas. No hubo relleno:
*Cada río guarda una memoria — Fernando Velázquez + Tirria Rayo
*Expo Cortex 3.0 — Jeremy Oury
*Eternal Habitat — Sergey Prokofyev
*La méthode des moments — Lydia Yakonowsky
*Sonolumin — Diana Reichenbach
Todas distintas, todas entendiendo algo fundamental que es que la cúpula no es soporte, es lenguaje artístico puro.
El punto clave
Este festival llega en un momento donde el arte se fragmenta en múltiples cosmovisiones —y donde la tecnología suele banalizar más de lo que potencia.
El fulldome, bien usado, hace lo contrario ya que no simplifica la experiencia sino que la expande.
Un paralelismo útil
Cuando se inauguró la Torre Eiffel en 1889, no era solo una estructura: era una nueva forma de mirar el punto más alto que cambió la mirada de los artistas que incorporaron la aérea.
Otro tanto ha producido el dron.
El fulldome funciona igual.
No cambia lo que vemos pero cambia desde dónde lo vemos y en este caso como lo vivimos.
Es como si pudiéramos bucear por entre nuestras mentes donde habitamos múltiples cosmovisiones.
En síntesis
Montevideo no está recibiendo un festival.
Está probando una nueva forma de producir y experimentar arte.
Si esto prende, no es moda, será cambio de paradigma.
Cabe decir que esta secuencia de imágenes que publico aquí no se acercan en lo más mínimo a la experiencia que se vive en un ámbito de esas características.
Para ir directo:
https://fulldomefestivalmvd.com
Y para adquirir las entradas: Ticktantel
