Federico Kirschbaum

Salta capital, Argentina

Federico Kirschbaum: el arte como sanación en la geografia profunda de Salta

¿Que tienen en común una lija, una montaña y un corazón roto?

¿Se puede sanar creando?

Este artista nacido en Salta Capital en 1980 es un caso de aquellas personas que el arte se ha ocupado de sanar.

Licenciado en administración de empresas, luego de su divorcio tomó la decisión de incursionar dentro de las artes plásticas. Sin dudas su obra revela un proceso de sanación, de aceptación como individuo así como integrante de su entorno geográfico.

Hoy día Kirschbaum divide su vida entre el negocio familiar que ya lleva involucrando a cuatro generaciones, y el arte, que es su pasión.

La ciudad de Salta está rodeada por la Cordillera Oriental de los Andes y mire para donde sea siempre vamos a tener un muro de contención.

Este anillo perimetral oprime a la vez que crea un microclima con un ecosistema, el cual regula y se manifiesta en forma severa influyendo en la idiosincracia de su gente, pero también protege, los acobija y los hace suyos.

Vivir entre por montañas no es para cualquiera, mucho menos aun para aquellos que están acostumbrados a estar inmersos en llanuras o frente a mares. Sin lugar a dudas nuestra topografía nos incide, nos provoca a la vez que talla nuestra naturaleza.

Federico se ha sentido oprimido en su ciudad y dentro de su entrono familiar, razón por la cual tomó la decisión de amigarse con las montañas y consigo mismo lo que se ha convertido en motivo de inspiración de su arte.

Kirschbaum habita entre montañas y lijas creando un universo poético

Sus obras son llevadas a diferentes planos donde el artista las introduce dentro de un discurso particular haciendo uso de hojas de lijas las mismas que son utilizadas para quitar las capas de pintura, para proligear objetos, proceso que requiere un gran esfuerzo sumado a la fuerza y el tesón, aspectos mismos que Kirschbaum considera a la hora de crear.

La lija duele solo de verla. Es áspera a la vez que agresiva y está concebida para ser destruida pues luego de ser usada se deteriora y hay que deshecharla.

La magistral incorporación de este material que Federico utiliza para sus diseños actúa de una forma muy sutil guiando al espectador por zonas de aparente complacencia visual a la vez que están cargadas de zonas compuestas por áreas rispidas con todas las connotaciones implícitas como su áspero carácter, el violento e intratable terreno, muy poco diferente a la vida misma.

Resiliencia hecha obra: el artista salteño que transforma lo áspero en belleza y en poesía visual

Tampoco en esa zona al nordeste del país faltan los movimientos sísmicos los que desestabilizan a las personas a la vez que les generan capacidad de afrontar la adversidad, superar obstáculos y recuperarse de las dificultades, es decir, que les proveen de resiliencia para salir adelante, aspectos que se perciben en las obras de Kirschbaum.

Las montañas regulan el paso del tiempo en la ciudad donde los rayos de luz demoran en calentar los diferentes rincones a la vez que también se retiran mucho antes de que se ponga el sol en el ocaso. Todo ello influye en el paso de sus habitantes enllenteciendo el andar y conllevando a incidir en las personas que se vuelven mas pausadas, mas contemplativas, motivos de inspiración para Kirschbaum al momento de crear paisajes duros a la vez que poéticos, los que no solo son representación exterior sino que también plasman estados anímicos.

Se trata de un artista que ha sido tejido por el entorno que lo vio nacer.

Montañas que aprisionan, paisajes que liberan

Sus paisajes de características naturales dan cuenta de otros aspectos muy personales y en algunos casos ocultos que dependerán de la percepción de cada espectador.

Pero este artista no solo se ha quedado con la rispidez de las hojas de lijas, sino que también se ha ocupado de recuperar y resaltar los distintos puntos brillantes que el material ofrece que en algunas ocasiones resalta a partir del uso de brillantinas.

Ese detalle particular también ha sido fuente de inspiración para plasmar sus diseños en bordados que lleva a cabo con pequeños canutillos que le permiten crear obras textiles con leves movimientos.

Esos canutillos no son otra cosa que la representación de los cristales de la rocas que emergen con claridad y brillantez luego que los rayos del sol se manifiestan luego de las tormentas.

Kirschbaum trabaja en varios soportes a la vez que utiliza variedad de materiales a la hora de dar vida a sus obras. 

Ademas de las hojas de lija y sus bordados también trabaja con papeles que utiliza en forma de capas sucesivas que va quitando hasta llegar al tuétano del asunto.

Sus telares tejidos con ahínco y necesidad expresiva, son el reflejo de la incidencia del entorno que se relaciona con su vida personal. A medida que va tejiendo, el paisaje teje al artista en un vínculo indisoluble.

Muy compenetrado con su entorno, siendo Salta una ciudad colonial a la vez que poblada por diferentes grupos indígenas como los wichís, chorotes, qom’lek y los vilelas, quienes aportan un amplio colorido en sus artesanías y folclore, Kirschbaum también ha dado cabida a esta influencia en sus obras.

Recientemente ha incursionado en el tapiz con piezas diseñadas por él dando cabida no solo a los materiales naturales provenientes de los animales autóctonos de la región, telares que compone con rasgos característicos de sus obras donde no faltan los diseños y el colorido proveniente de las artesanías indígenas.

Ver su obras en las diferentes manifestaciones que el artista utiliza nos permite comprender de forma cabal toda su retórica artística, por cierto muy consecuente a la vez que realizada de forma contundente.

Sumado a sus obras, Federico vive inmerso en una excelente colección de obras de artistas en su mayoría salteños. También dentro de su metier de coleccionista se ve un claro discurso dentro de una línea propia y personal.

Cada rincón de las paredes de su casa está minado por obras que responden a una gran colección conformada con criterio y severidad.

Las obras de Kirschbaum integran colecciones privadas y públicas.

Dentro del acervo del Museo de Arte Contemporáneo de Salta se encuentra una obra suya.

En forma permanente se viene ocupando de participar en programas y diferentes residencias que le han permitido potenciar su crecimiento artístico.

Federico se busca asimismo mientras se va involucrando con el entorno geográfico que lo posee, invitando al espectador a habitar sus paisajes a la vez que los paisajes nos habitan, nos hacen suyos, nos atrapan y nos aprisionan pero siempre prevaleciendo el espíritu de la libertad que es a donde el artista nos conduce.

Agradezco su invitación lo que me permitió transitar dentro su ámbito privado facilitándome la asimilación de su obra que he estado viendo en diferentes ferias y vidrieras artísticas.

Una sola obra: Kirschbaum en todas sus formas

Federico Kirschbaum es un compendio compuesto por todo su quehacer tanto artístico, profesional, empresarial y coleccionista donde solo existe una obra que no es mas que él mismo en todas sus diferentes manifestaciones.


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Comentarios

2 respuestas a «Federico Kirschbaum»

  1. Avatar de Roberto Alvarez Chaus

    Impresionante obra. Totalmente novedosa, distinta, sensible a pesar de su aspereza material. Gran selección y coherencia en su coleccionista visto a vuelo de pájaro. Sin duda merece otro capítulo.

  2. Avatar de Luis Márquez
    Luis Márquez

    La obra es muy buena pero la reseña es aún mejor!!!

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