Viñedos de La Tahona, Canelones.
Hay experiencias que no solo se aprenden sino que se viven.
Los talleres de Draupadi Santiago son una de ellas.
Los talleres de acuarela dirigidos por Draupadi son la excusa perfecta para reencontrarse con uno mismo a través del arte.
Todo el ambiente está cuidadosamente pensado para favorecer esa experiencia: plantas, velas, música y una atmósfera de calma que predisponen el espíritu para el viaje creativo que Draupadi propone.
La experiencia comienza con ejercicios de respiración y relajación acompañados por el sonido de cuencos tibetanos que ella misma hace vibrar, invitándonos a dejar atrás el ritmo cotidiano para habitar plenamente el presente.
En esta oportunidad pintamos una planta de manzanilla. Antes de comenzar, conocimos sus propiedades medicinales y su simbolismo, para luego practicar las mezclas de color necesarias y, finalmente, abordar la acuarela.
En ese entorno sereno, enriquecido además por delicados detalles gastronómicos, el tiempo parece detenerse. Más que un taller de pintura, la propuesta de Draupadi Santiago es una experiencia sensorial y contemplativa donde el arte se convierte en un camino hacia la calma interior.
