Jan Fabre & Tintoretto

Venecia, Italia.

La Scuola Grande di San Rocco, custodia del legendario ciclo pictórico de Jacopo Tintoretto (Venecia, 1518-1594), recibe a Jan Fabre como el primer artista vivo invitado a presentar una obra en diálogo con el maestro veneciano dentro de sus espacios seculares.

Con The Quiet Source, Fabre no solo establece una conversación con Tintoretto sino que le rinde homenaje a través de tres esculturas de bronce al silicio, construyendo una narración íntima, familiar y pastoral. 

Las obras funcionan como umbrales mínimos, donde la presencia no afirma verdades absolutas, sino que transita la incertidumbre.

En las tres salas principales del edificio, las nuevas piezas de 2026 establecen una relación silenciosa entre pasado y presente, sostenida por esas vibraciones de la luz capaces de abrir la mirada hacia una espiritualidad laica y una memoria profunda.

Fabre aborda la monumentalidad del lugar desde la intimidad. 

En la Sala Terrena, presenta The Man Who Holds the Sword (Oath of My Father), una obra que une el cuerpo del artista con el rostro de su padre, Edmond. El juramento del hijo al padre se convierte también en un juramento a Tintoretto, entendido como padre ancestral, y al arte mismo.

En la Sala Capitolare, el artista se retrata en The Artist as a Stray Dog in His Basket como un perro acurrucado en su lecho. La metamorfosis canina alude al animal de San Roque —el perro que salvó al santo—, mientras que la marmota apoyada sobre su lomo funciona como homenaje a su esposa, Joanna.

También en la Sala Capitolare, bajo la sombra de la gran Crucifixión de Tintoretto, aparece The Man Who Cuts the Grass. La escultura muestra el cuerpo de Fabre a gatas, con el rostro de su hermano fallecido, Emiel, sosteniendo unas tijeras en el gesto simbólico de cortar el césped. Una acción aprendida de su madre católica durante la infancia, pero también una metáfora de la fe ya que para ella, la forma abierta de las tijeras evocaba la cruz.

Estas obras, que retratan a miembros de la familia en gestos humildes —un juramento, un abandono, un acto de cuidado—, habitan el espacio sin intentar dominarlo. Fabre elige la quietud y el silencio no para explicar la existencia, sino para atravesarla.

En medio del estrépito del mundo, el susurro se convierte aquí en una forma de conocimiento, frágil, necesaria y profundamente humana. 

Una intimidad capaz de trascender el tiempo y volverse, precisamente por eso, revolucionaria, libre y universal.

Nacido en Amberes en 1958, Jan Fabre es artista visual, creador teatral y autor. Reconocido como una de las figuras más versátiles e influyentes del arte contemporáneo, desarrolla una investigación interdisciplinaria centrada en el cuerpo humano, sus lenguajes, símbolos y transformaciones.

Su imaginario, atravesado por referencias religiosas y reflexiones espirituales, se despliega en diálogo directo con el público. Ha presentado exposiciones individuales en instituciones como la Fondation Maeght, el Kröller-Müller Museum, el MAC de Lyon, el MAXXI de Roma y el Stedelijk Museum Amsterdam, además de participar en certámenes internacionales como documenta, la Bienal de Estambul, la Bienal de São Paulo y la Bienal de Venecia con anterioridad a esta edición.

Fue, además, el primer artista vivo en realizar grandes exposiciones individuales en el Museo del Louvre de París, el Kunsthistorisches Museum de Viena y el Museo Estatal del Hermitage de San Petersburgo.


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