Fons de Muynck

La Juanita, Maldonado.

La mejor propuesta artística de la temporada. Sin rodeos.

Enclavada en un bosque de La Juanita, la nueva instalación inmersiva de Fons De Muynck no se mira: se atraviesa a la vez que la misma nos hace suya.

El artista trabajó el parque como quien afina un instrumento. Durante los siete meses previos a su inauguración Fons se ocupó de eliminar la vegetación de impronta colonial —pinos y otras especies importadas— para permitir que la flora autóctona recupere su lugar. Con los árboles retirados generó compost y abrió claros para especies nativas de menor porte. También plantó nuevos ejemplares, todo bajo la asesoría del paisajista Alejandro O’Neill. Rewilding sin eslogan.

El proyecto fue financiado por la familia Kofler, los mismos coleccionistas que impulsaron la obra de James Turrell en José Ignacio. Se nota cuando hay visión y no apuro.

El recorrido

La pieza titulada Pinus—parte de la serie Dark Matters— comienza con un zigzag guiado por un hilo rojo prolongado por el terreno y desemboca en un pabellón celeste cielo, diseñado con la forma de una piña para no interferir con el entorno.

El ingreso es en dos tiempos:

  1. Antesala: diez minutos de oscuridad total para que la vista, la respiración y el pulso bajen un cambio.
  2. Sala: se corre el telón —literal— y ocurre la obra.

La Capilla Sixtina de La Juanita

De Muynck trabaja con cámaras oscuras que ayudadas por pequeños orificios permiten entrar la luz del exterior que, filtrada y proyectada, invierte el bosque dentro del bosque.
Esos videos de carácter natural son reflejados sobre una seda que recubre el interior de toda la sala.

Adicionalmente un humo constante espesa la atmósfera búscanos que el tiempo se vuelva blando y nos transporte a otra dimensión dentro de una paz absoluta que nos hace suya.

¿Será la muerte de esa manera?

Tambien la instalación es alimentada por una música que no es decorado. Suena el “Miserere mei, Deus” de Gregorio Allegri, compuesto para las Tenebrae de Semana Santa. Polifonía grave, penitencial, perfecta para la penumbra. El resultado remite en forma claraa la Capilla Sixtina del Vaticano.
Solo que aquí no hay frescos de Miguel Ángel sino que la pintura es provocada por la naturaleza proyectándose a sí misma.

Este logro convierte al Fons en un video artista sin cinta alguna.

Un banco largo, envuelto en tela, invita a quedarse, en mi caso opté por acostarme.
La consigna es mirar sin mirar. A ver, sentir y de allí cuesta salir.

Tuve la oportunidad de experimentar la vivencia sin otras personas y ello me provocó una gran emoción que me conectó, en mi caso, al Creador.

Fons De Muynck (Brujas, Bélgica, 1982), vive y trabaja en Pueblo Edén
Llegó a Uruguay como chef y a partir de la pandemia del COVID se re inventó echando mano a su formación artística.

Nos conocimos en una edición de Campo Art Fest donde instaló una carpa en medio del monte en las afueras de Pueblo Garzón.
Luego lo visité en su casa construida encima de un pico de un cerro en Pueblo Edén donde en otra oportunidad llegué acompañado de un grupo de alumnos a quienes quise que vivieran una experiencia artística de estas características.

Adentrarse en sus instalaciones es como asistir a una ópera en donde en lugar de actores es la propia naturaleza la protagonista.

Hay artistas que representan el mundo y otros que lo revelan. De Muynck pertenece a los segundos. Su práctica cruza ciencia, naturaleza y percepción. La oscuridad, en Dark Matters, no es ausencia: es origen.

Formado en cocinas con estrellas Michelin en Francia, Bélgica y Uruguay, trasladó la experiencia sensorial al arte. Graduado con honores en Artes Modernas (Academia de Gante), investiga lo que llama “la física de lo invisible”: cómo la luz transforma el paisaje y, con él, nuestra conciencia.

Obras recientes

  • Dark Matters: Pinus (2025, La Juanita) — capilla de luz en el bosque.
  • Dark Matters: Ocre (2024, Fabriek, Pueblo Edén).
  • Dark Matters: Grandis (2023).

Idea fuerza

Arte, ecología y presencia. Ver como acto de cuidado.
Traducción libre: salís distinto a como entraste. Y eso, hoy, no es poco.

Su visita es una cita ineludible para lo cual hay que concretar una cita vía internet.
La obra es de carácter permanente y tanto los días variados así como las diferentes estaciones del año propicionarán espectáculos distintos.

La reseña aporta, el registro es insuficiente: hay que ir y vivirlo.


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