Río de Janeiro, Brasil.
Foto: Marcelo Campos y Amanda Bonan, del Museo de Arte de Rio y el investigador Tiganá Santana
Relecturas desde la marginalidad
El Museo de Arte de Río de Janeiro (MAR), inaugurado en 2013, ha consolidado un perfil claro: dar visibilidad a sectores históricamente marginados por la sociedad blanca brasileña.
Artistas negros, creadores provenientes de las favelas y propuestas críticas del canon encuentran aquí un espacio central.
Más que un museo de arte contemporáneo al uso, el MAR impulsa una lectura transversal de Río de Janeiro contemplando su historia, el tejido social, así como conflictos y contradicciones.
Su Escola do Olhar (Escuela del Ojo) ha hecho de la educación un eje tan fuerte como sus exposiciones.
Nuestra Vida Bantú
Su nueva muestra —curada por Marcelo Campos, Amanda Bonan y Tiganá Santana— pone el foco en la influencia bantú en la cultura brasileña.
Palabras, comidas, músicas, rituales, tecnologías: huellas de una herencia viva que estructura identidades y que han sido acogidas entre paredes y pisos de adobe y paja.
“Bantú” es un término genérico acuñado en el siglo XIX por un lingüista europeo para agrupar un amplio conjunto de lenguas africanas con raíces fonológicas comunes.
Bajo esta clasificación se incluyen idiomas como el kimbundu, el kikongo y otros, hablados principalmente en Angola, la República Democrática del Congo, Mozambique y diversos países del África subsahariana.
El tiempo, para la cosmología bantú, no es una línea recta, sino un ciclo donde pasado, presente y futuro laten juntos en cantos, danzas y tambores. La vida es expansión y movimiento, no un laboratorio estanco.
En la cosmovisión bantú, el tiempo no es lineal.
No hay una separación rígida entre pasado, presente y futuro: el pasado sigue actuando, vibrando en los tambores, en las oraciones y en los gestos cotidianos que enlazan con los ancestros.
El tiempo se inscribe en el cuerpo y en la escucha, se celebra en los terreiros y en los círculos de samba, en saludos y rituales que hacen presente a quienes nos precedieron. Es una presencia que se rehace constantemente.
Algo similar a lo que ocurre dentro de la filosofía guaraní donde no existe el pasado ni el futuro.
El pensamiento bantú concibe la vida como un flujo.
La comunicación entre mundos visibles e invisibles se manifiesta en tambores, cantos, danzas, dibujos y objetos cargados de intención.
El cuerpo se vuelve territorio de paso, guardián de memorias y saberes tejidos en gestos y celebraciones.
Frente a una mirada occidental que encierra la vida en lo estático, la cosmovisión bantú la entiende como un proceso en movimiento, donde todo se transforma y se recrea en red.
Más allá de lo lingüístico, el término se usa también para referirse a las culturas, cosmovisiones y prácticas sociales de los pueblos que comparten esta base lingüística, cuya influencia fue decisiva en la conformación cultural y social de Brasil y de toda la diáspora africana en América.
Figari en Río
Sorprende encontrar entre los artistas invitados a Pedro Figari (Montevideo, 1861–1938). Su obra, hecha de pinceladas rápidas y tonos terrosos, rescató escenas afrodescendientes, danzas y rituales populares, desafiando el academicismo europeo.
Figari pintó la memoria colectiva del Río de la Plata y hoy su presencia en esta muestra dialoga con la herencia bantú que el candombe encarna: resistencia cultural y poética latinoamericana.
Esta muestra tan destacada dentro de la retórica del MAR asimismo está siendo presentada en el stand que el MAR tiene en ArtRío en esta edición número 15 que se celebra entre el 10 y el 14 de setiembre en Marina da Gloria que también forma parte de la Semana de arte y Cultura de Río de Janeiro.
Artistas:
Aline Motta, Ana Pi, André Vargas, Biarritzzz, Castiel Vitorino Brasileiro, Cipriano, Coletivo Mahku, Eustáquio Neves, Gerardo Sarno, Jorge Da Costa, José Bedia, Julio De Oliveira, Kalaf Epalanga, Leda Maria Martins, Luana Vitra, Makota Valdina, Márcia Falcão, Milena Manfredini, Mr. Makonga, Nei Lopes, Pakapym, Pedro Figari, Siwaju Lima, Spirito Santo, Thiago Costa, Tiganá Santana, Três Marias Filmes, Verkron.

Deja una respuesta